The Why / El Porqué

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Quiero dar apoyo a los artistas para que entiendan sus opciones de crecimiento y visibilidad y siempre poniendo sus intereses en primera fila.

Nuestra misión

Mi meta es ayudar a la gente que no ha tenido la oportunidad de obtener educación en ventas, life coaching y en cómo funciona el mundo comercial desde jóvenes (como por suerte yo la tuve). Pequeño spoiler: mucha gente pensaba que yo era demasiado joven cuando comencé este trabajo.

“Los creativos no piensan de manera normal”

La mayoría de las personas de negocios

Después de tratar con muchos artistas diferentes, he visto algunas similitudes entre la ‘gente creativa’: los artistas trabajan muy duro y normalmente tienen más de un trabajo para ganarse la vida. Muchos artistas son demasiado tímidos para promover su trabajo. Otros no encuentran tiempo, porque no saben cómo administrar su negocio o no le dan prioridad a ello. Asimismo muchos no tienen la resiliencia que las ventas requieren, esperando a que un coleccionista se tropiece de manera milagrosa con su trabajo y les compre el lote completo para decorar todas sus propiedades o les contrate para mostrar su obra en cada evento que tenga de ahora en adelante. Finalmente, muchos no saben recibir críticas de un producto en el que han puesto una parte de su alma, lo cual puede ser muy duro.

Quiero introducir el mundo de los negocios, el ser empresario y el coaching de ventas en una industria que se ve muy afectada por el nepotismo. Muchos artistas tienen éxito gracias a la seguridad que tienen de que hay consumidores/compradores para su obra.

Mis Inicios

Mi primer empleo fue un desastre. Un amigo de mi madre le preguntó si podría ayudar a nuestra familia dándome un empleo en una fábrica de ropa cuando yo tenía unos 10 años. Yo vivía en Londres y aunque no es un país tercermundista, la situación sí lo era. Solo había estado allí durante una hora cuando me desmayé al lado de una enorme máquina que unía dos trozos de tela para hacer el cuello de una pieza de ropa mediante calor y presión. No sé cómo me salvé de esta situación y le agradezco a mi ángel de la guarda que llevara un mono totalmente inapropiado para el ambiente de la fábrica y me desmayara por el calor.- La fábrica estaba cerrada aquel día y solo estábamos el dueño y yo intentando que yo aprendiera cómo se usaba la máquina.

Mi siguiente empleo fue como “modelo”. En realidad fue para promocionar la tarjeta ‘Boots Advantage’ cuando tenía 15 o 16 años. Mi madre había pagado para hacerme un Book, y el estudio fotográfico tenía ‘conexiones’ en la industria. Gané 300 libras en 6 días, las cuales cubrieron los gastos del Book, aunque mirando estas fotos y las posiciones en las que me hicieron colocarme, eran realmente malas.

La siguiente vez que trabajé fue en una joyería en Stratford durante los fines de semana. Me fui de casa a los 16 y cuando me quedé embarazada a los 17 o 18, odiando la escuela y pensando que lo más inteligente sería recibir el pago por Maternidad y educarme a través del trabajo, en vez de intentar ir a la escuela y criar un bebé, dejé los estudios. Al cuarto mes tuve un aborto involuntario y sentí que no podía regresar a la escuela.

He estado trabajando en ventas desde entonces. Ha sido mi especialidad y soy realmente buena en ello.

Nada se vende por sí solo- en contra de la creencia popular.

Aliya Ali

[ENGLISH TEXT]

I want to make sure that artists have support that is in their best interest, that they are empowered and know what their options are.

My Mission Statement

I want to help people that haven’t been as “lucky” as me with sales training, life coaching and the introduction to the way that the commercial world works from a young age. Spoiler alert, most people think that it was a bit too young when I started work.

“Creatives don’t think normally. “

Most people in business.

After speaking and working with many different artists, I find a few similarities with ‘creatives’. I find artists are super hard working, they often have a few jobs in order to sustain themselves. Many artists are painfully shy about promoting their work. Others don’t make time, either not knowing how, or plainly not prioritising the business administration. More often than not, many artists lack the resilience that sales require, hoping that a collector will stumble on their collection and buy the lot to furnish their several homes, or book them to perform for every celebration from then on. Dealing with feedback on a product that contains a part of their soul can be really tough.

I want to bring a theme of entrepreneurship and sales coaching into an industry that suffers greatly from nepotism. Many artists that are successful are those that are assured that there will be a buyer for their art.

The Start

I think my first job was a disaster, my mum’s friend asked if it would be helpful to our family if I started working in a clothes factory when I was about 10 years old. I lived in London, so it wasn’t a third world country, it was just a third world situation. I went for an hour and I fainted next to the giant heated conveyor belt that would heat and press two pieces of fabric together to make a collar for a piece of clothing. I don’t know how I was saved from this situation and I thank my lucky stars that I was wearing a totally unsuitable jumper for the environment and passed out from the heat. – The factory was closed that day and it was just me and the owner seeing if I could learn how to use the machine.

The next time I worked I was a “model”, in reality I was promoting the Boots Advantage card at the age of 15 or 16. My mother had paid a bit of money for me to have a portfolio of photos made up and the studio had “connections” in the industry. I earned £300 in 6 days, which covered the price of the shoot, however looking back at the photos and the positions I was put into, it was really bad.

The next time I worked was weekends at a jewellery store in Stratford. I left home at 16 and when I got pregnant at 17 or 18, hating school and thinking it would be clever to have maternity pay and study through work, instead of try to go to school whilst raising a baby, I quit college. When I had a miscarriage in the 4th month I felt I couldn’t go back to school.

I have been working in sales since then. It’s sort of all I know and I’m really good at it.

Nothing actually sells itself – contrary to popular belief.

Aliya Ali